FESTIVALES
Nos vemos en octubre, en Morelia, por supuesto.
Siete años del FICM
Por Lorena Villa Parkman
Desde hace siete años en Morelia, una de las ciudades más antiguas del centro de México y que ha sido declarada como Patrimonio Cultural de la Humanidad, se lleva a cabo el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), un encuentro cinematográfico cuyo fin es dar a conocer las nuevas propuestas del cine nacional e internacional.
Uno de los objetivos más importantes del FICM es crear acuerdos y sostener los ya existentes con prestigiadas academias y festivales de cine de todo el mundo como el que desde su primera edición opera con la Semana Internacional de la Crítica (SIC) de Cannes y que tiene como propósito presentar una selección de películas de la SIC con la presencia de algunos de sus protagonistas; a su vez, la SIC proyecta una muestra de los ganadores del Festival de Morelia. Este acuerdo ha permitido que también se exhiban en México los ganadores de la competencia en Cannes mucho antes de que se estrenen en algún otro festival mexicano.
Otro de los convenios que el FICM tiene es el celebrado con el Tribeca Film Institute quien otorgará un Fondo para las Artes Audiovisuales Tribeca Latin América en México durante el VII Festival de Cine de Morelia. Dicho fondo se concibió con el fin de apoyar a directores latinoamericanos en la creación de nuevas obras que contribuyan al panorama artístico internacional.
Pero, ¿cómo está estructurado el FICM? El certamen cuenta con cinco secciones oficiales en competencia: Guión Michoacano, Sección Michoacana, (en la que participan cortos y largometrajes de ficción y documentales realizados en el estado de Michoacán); Cortometraje Mexicano; Documental Mexicano y Largometraje Mexicano, en la que se incluyen óperas primas o segundas películas.
Este año, la séptima edición del FICM se llevará a cabo del 3 al 11 de octubre, y la novedad es que por vez primera habrá un país invitado: Rumania. La presencia de filmes rumanos se dio gracias a la colaboración del realizador Cristian Mungiu, quien ganó la Palma de Oro en Cannes con su película Cuatro meses, tres semanas y dos días, y quien propuso que se hiciera esta muestra con veinte títulos de su nación.
También se rendirá un homenaje al fallecido cineasta estadounidense John Huston y como parte del tributo al director, se proyectarán tres de sus filmes: Sierra Madre, Bajo el volcán y La noche de la iguana, que fueron realizados en México.
Además, como ya es costumbre, se reconocerá a una figura del cine mexicano originaria de Michoacán y este año no será la excepción al realizarse un homenaje a la desaparecida actriz Fanny Cano.
Una de las labores que ayudan al desarrollo y prestigio del FICM junto a otros certámenes internacionales, es el reconocimiento oficial que la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMPAS) otorgó a la justa moreliana el año pasado, lo que significó que los cortometrajes ganadores en las categorías de Ficción y Animación podrían ser considerados para ser parte de la selección al Oscar.
Personalidades michoacanas homenajeadas en las seis ediciones del FICM
Miguel Contreras y Fernando Méndez, directores
Stella Inda y Lilia Prado, actrices
Ezequiel Carrasco, cine fotógrafo
Julio alemán, actor
Las películas del FICM se exhiben en la sede principal del Festival, Cinépolis Centro, y en sus sedes alternas, Cinépolis Plaza Morelia y Cinépolis La Huerta. El festival también presenta proyecciones gratuitas en el Teatro Emperador, un magnífico palacio cuya construcción data de inicios del siglo XX localizado en el centro de Pátzcuaro. Al terminar las funciones, hay sesiones de preguntas y respuestas con los directores de los filmes.
Los asistentes al FICM podrán apreciar la oferta fílmica de indudable calidad que ofrece el festival, y al mismo tiempo disfrutar los atractivos turísticos de una de las ciudades más hermosas de México como la Plaza Benito Juárez, en cuyo costado se encuentra la majestuosa catedral de cantera rosa del siglo XVII; el Templo de la Merced, edificio barroco construido en 1604; el Museo de Artesanías michoacanas; el Museo del Dulce en donde se preparan las tradicionales morelianas y los ates más diversos; la Fuente de Las Tarascas y el Acueducto, que consta de 253 arcos construido en 1785; El Templo y Conservatorio de Música de Las Rosas; el Palacio Clavijero, antigua sede del Colegio Jesuita que actualmente funciona como oficina de gobierno y la Biblioteca Pública en donde se celebran actividades del programa del FICM como conferencias y mesas redondas. Por supuesto que una visita a Pátzcuaro es obligada, ciudad enclavada en un lago, que se encuentra a 40 minutos de distancia de Morelia.
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