PERSONAJES
Un noble del terror mexicano.
El 15 de abril se conmemorarán 13 años de la muerte de Carlos Enrique Taboada: Ciudadano del mundo, prolífico, multifacético y sofisticado escritor; actor, productor, director, profesor, ermitaño y vanguardista creador. Educado, galante y caballero elegante… El Duque del Terror.
Por Pablo Guisa Koestinguer Director Mórbido Festival Internacional de Cine Fantástico y de Terror

El cine mexicano de terror tiene una larga tradición, se habla de películas del género desde 1898 con "Don Juan Tenorio" de Salvador Toscano, la primera cinta de ficción mexicana. Digo se habla porque nadie que yo conozca la ha visto, ni se sabe dónde se encuentra, pero existió...

En la década de los treintas se consolida este género y como ejemplo tenemos: "La llorona" (1931) de Ramón Peón, "Dos monjes" (1934), "El fantasma del convento" (1934), "El misterio del rostro pálido" (1935) y "Nostradamus" (1937), todas de Juan Bustillo Oro.
Es a finales de los cincuentas con Fernando Méndez (homenaje MÓRBIDO 2009) que estas películas toman el lugar preponderante que les corresponde con las ahora joyas "El vampiro" (1957), "Ladrón de cadáveres" (1957), "El ataúd del vampiro" (1958), "Misterios de ultratumba" (1959), "Los diablos del terror" (1959) y "El grito de la muerte" (1959).

En 1968, año por demás complicado en México se estrena en los cines, la cuarta película de Carlos Enrique Taboada (homenaje MÓRBIDO 2010) y con esta comienza la tetralogía de terror de este director que es hoy por hoy el más popular director de género mexicano.

Carlos Enrique Taboada Walker nace en la ciudad de México el 18 de julio de 1929. Hijo de los actores Julio Taboada y Aurora Walker. Inició su carrera en 1950 como argumentista y director de programas de televisión en Telesistema Mexicano, hoy Televisa.
Cabe señalar los estupendos y sui géneris argumentos (para la época) que realizó como guionista, mano a mano con Alfredo Ruonanova, tan originales que en ocasiones parecieran  experimentales, entre los que destacan la serie de: "La maldición de Nostradamus", "Nostradamus y el destructor de monstruos", "Nostradamus, el genio de las tinieblas", "La sangre de Nostradamus", "Orlak, el infierno de Frankenstein" y "El testamento del vampiro".

Al iniciar la década de los sesenta sus guiones adquieren una mayor madurez, y continúa escribiendo guiones de películas, el más sobresaliente fue "El espejo de la bruja" (1960) dirigida por Chano Urueta y considerada una de las cintas de terror mejor escritas del género.

Su cuarta película como director y la que tal vez es la más conocida fue "Hasta el viento tiene miedo" (1968) ahora sin contar en el guión con la colaboración de su amigo Alfredo Ruonanova.

La película a pesar de tener un guión sencillo, logra cautivar y meter en la historia al espectador. Con un reparto excepcional y acertado que incluye a Marga López, Maricruz Olivier, Norma Lazareno, Elizabeth Dupeyron y como Andrea "la fantasma" a Pamela Susan Hall. Esta cinta ha sido muy popular generación tras generación ya que sus repeticiones por televisión hasta el día de hoy son múltiples y constantes.

A esta terrorífica pero entrañable cinta, le seguiría una igualmente cautivadora, y con esas mismas virtudes "El libro de piedra" (1969) en la que repite a las actrices Marga López y Norma Lazareno acompañadas de Joaquín Cordero, Aldo Monti y los niños Lucy Buj como Silvia y Jorge Pablo Carrillo como Hugo.

Después de estas dos exitosas cintas, Carlos Enrique se tomará un receso dentro del terror gótico como se ha calificado a estas dos producciones.
En 1974 regresa el terror elegante de Taboada con "Más negro que la noche", con un reparto espectacular para la época ya que contaba con Claudia Islas, Susana Dosamantes, Helena Rojo, Lucía Méndez, Julián Pastor, Pedro Armendáriz Jr. y como la tía Susana a la primera actriz Tamara Garina.

Diez años después el corolario de la tetralogía y de la carrera cinematográfica de Taboada fue: "Veneno para las hadas" (1984). Verónica (Ana Patricia Rojo) es una linda niña que presume de ser una bruja ante su compañera de escuela Flavia (Elsa María Gutiérrez). Esta última al principio se muestra incrédula pero termina convenciéndose gracias a una serie de circunstancias fortuitas que según Verónica ha causado, valiéndose de sus poderes mágicos. La inocencia de estos juegos adquiere un matiz macabro, cuando Verónica le ordena a Flavia que la invite a unas vacaciones en el rancho de su familia, en donde podrán preparar un veneno para las hadas, quienes dice: "son sus enemigas."

Una innovación de Taboada en esta cinta, donde muestra una vez más su vanguardia, radica en el hecho de que los únicos rostros que vemos durante toda la película son los de las niñas, el punto de vista de la cámara es siempre el de las dos pequeñas protagonistas y todos los demás

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::::: SOM No. 4 | MARZO-ABRIL 2010 | SEMBLANZA DE DIRECTORES
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